Si llevas unos meses oyendo hablar de Verifactu y te preguntas si el programa de facturación que usas en tu negocio está en regla, no eres el único. Es una de las dudas que más nos llegan últimamente, y la respuesta corta es: probablemente puedas saberlo tú mismo en diez minutos, sin depender de nadie. Aquí te explicamos cómo.

La confusión más habitual: no existe una "lista de programas homologados"

Mucha gente busca en Google algo así como "listado de programas de facturación homologados para Verifactu" esperando encontrar un catálogo oficial de la Agencia Tributaria con el sello de aprobado. Esa lista, tal y como se imagina, no existe.

Lo que sí existe y genera la confusión es el registro de soluciones de digitalización certificadas, que es un programa distinto (ligado a ayudas y al Kit Digital) y no acredita por sí solo que un software cumpla con los requisitos del reglamento de facturación. Son dos cosas que se parecen en el nombre pero no son lo mismo, y conviene no mezclarlas a la hora de decidir.

Lo que sí exige la normativa es que sea el propio fabricante del software quien declare, por escrito y dentro del propio programa, que su producto cumple los requisitos técnicos establecidos (integridad de los registros de facturación, imposibilidad de alterar o borrar facturas ya emitidas, trazabilidad, y en su caso el envío de los registros a la Agencia Tributaria si se opta por la modalidad VERI*FACTU). Esa declaración responsable es el documento que de verdad importa, no un sello externo.

Qué pedirle a tu proveedor, por escrito

Si tienes dudas sobre el programa que usas ahora, o estás valorando cambiar, pide esto directamente a quien te lo vende o te lo mantiene:

  • La declaración responsable de cumplimiento, con fecha y versión concreta del software a la que corresponde. No sirve una afirmación genérica tipo "cumplimos con Verifactu" sin más.

  • La versión exacta del programa que tienes instalada o contratada, y si esa es la misma a la que se refiere la declaración.

  • Si trabaja en modalidad VERI*FACTU (envío de los registros de facturación a la AEAT en el momento de facturar) o en la modalidad sin envío inmediato, porque ambas existen y cada una tiene implicaciones distintas para tu negocio.

  • Dónde se guarda y consulta esa declaración dentro del propio programa, porque la normativa obliga a que sea accesible desde el software, no solo en un PDF suelto en una web.

  • Qué pasa con las facturas que ya tienes emitidas con el sistema anterior, y cómo se gestiona la transición.
  • Si el proveedor no puede responder con claridad a estas cinco preguntas, o te remite a "está todo bien, no te preocupes" sin documentación, ahí tienes ya una señal de alerta importante.

    Checklist rápido para comprobarlo tú mismo

    Antes de llamar a nadie, puedes revisar esto en menos de diez minutos:

  • Entra en el programa y busca un apartado de "información legal", "cumplimiento normativo" o similar, normalmente en ajustes o en el menú de ayuda.

  • Comprueba si aparece una fecha de la declaración responsable y si coincide, más o menos, con la versión que estás usando.

  • Mira si el programa permite anular o editar una factura ya emitida sin dejar rastro. Si puedes borrar una factura como si nunca hubiera existido, es una señal clara de que algo no cuadra con los requisitos de integridad.

  • Revisa si se menciona explícitamente si trabajas en modalidad VERI*FACTU o no, y si eso fue una decisión que tomaste conscientemente o viene por defecto sin que nadie te lo explicara.

  • Pregunta a tu asesoría o gestoría qué saben del tema respecto a tu caso concreto, porque el cumplimiento también depende de cómo usas el programa, no solo del software en sí.
  • Si alguno de estos puntos te deja con más dudas que respuestas, merece la pena dedicar media hora a aclararlo antes de que llegue una revisión o una inspección y te encuentres con el tema sin resolver.

    ¿Y si mi programa no cumple, o simplemente no me convence?

    Aquí es donde muchos negocios se plantean si vale la pena seguir pagando cuotas mensuales por un programa genérico que no saben a ciencia cierta si se ajusta a lo que necesitan, o que les obliga a adaptar su forma de trabajar al programa en vez de al revés.

    En FastIA no vendemos un programa de facturación enlatado para todo el mundo. Hacemos software a medida: una herramienta pensada para cómo factura realmente tu negocio, con un precio cerrado desde el principio, sin cuotas mensuales eternas, y con el código siendo tuyo al terminar. El proyecto se entrega en semanas, no en meses, y hablas directamente con la persona que lo programa, sin intermediarios ni departamentos de atención al cliente que no saben darte una respuesta concreta.

    Si quieres que revisemos tu caso o simplemente resolver dudas sobre cómo encaja tu negocio con todo esto, puedes pide presupuesto sin compromiso. Y si lo que necesitas es una herramienta hecha a tu medida y no un programa genérico más, échale un vistazo a nuestro software a medida.